miércoles, junio 30, 2010

jueves, junio 24, 2010

... Así podriamos vivir ...


No pongamos dudas
No pongamos desilusión
No pongamos adioses
No pongamos calamidad
No pongamos sueños
No pongamos castillos
No pongamos dolor
Ni mucho menos amor.


sábado, junio 19, 2010

... 30 segundos para que entiendas lo que no puedes mirar ...


No hay otro sitio tan tuyo, no habrá más despedidas, no hay otra historia, esto es lo que nos unió y nos unirá. Hay lugares y situaciones para después, hay momentos de despedidas, hay dolor, hay amor y desamor.
Hoy escribo porque me encanta divagar, ahora te escribo con tanta tranquilidad, no, no confundas mis letras ni pienses mal.
Siempre me ha gustado reinventar las situaciones, los días del mes, el cariño.
Mi cariño por ti seguirá intacto, no lo entenderías por más que te explicará.
Pero hace días que te he dejado marchar, aunque sigas acá en el recuerdo.
Y me encantan estos días de lluvia, aunque el sol triunfante vuelve con ese brillo mortal.
No puedo tratarte mal, no quiero tratarte mal.. Pues un tiempo compartimos cosas buenas y malas, creamos castillos en el cielo, no funcionaron, no. Pasa que nos creímos tan magníficos con ese arte que al final los querubines se cansaron de fantasear.
Pero no quiero hablar más de cuentos que esperan en el saguán, estamos con pastillas y las ganas de buena vibra, con una sonrisa en el rostro, recuerdos en la maleta y los sueños dispuestos a navegar.


jueves, junio 17, 2010

... Y esto acaba con momentos ...


Me quedo con tus sonrisas, con tus miradas, con los abrazos, me quedo con ese instante fugaz donde al fin te robe un beso, me quedo con el corazón roto cuando te vi partir, me quedo con el olor a cigarro que tanto detesto pero en ti lo veía feliz.
Me quedo con tu voz, con tus manos entrelazadas a las mías, con tus dolores, con tus angustias, con los sueños que me contaste y espero los cumplas, con las ganas de vivir día a día, con la paz que trasmitiste a mi ser, con las ganas de ver a Dios.
Me quedo con lo azul del cielo que nos cobijo en las noches, con la ausencia de estrellas y las cervezas que disfrutamos.
Me quedo con mi corazón tan rojo y con el final de esta historia.
Te regalo la esencia de mi ser.Y sobre todo te deseo lo mejor, que seas inmensamente feliz.
Gracias.

P.d: Estamos comenzando otra historia y el cambio se ve reflejado en el blog, me gusta como se ve, tiene esos toques intermedios en espera de divagues.

Un Saludo desde Aquí a la Distancia